Voto en el extranjero: viable pero peligroso

El voto de los mexicanos en el extranjero es un asunto que ha tomado visos diferentes. Por momentos parecería que hay avances -como los acordados en las iniciativas de reforma y adiciones al Código Federal de Instituciones y Procedimientos Electorales (Cofipe) o cuando el Pleno de la Cámara de Diputados aprobó el dictamen final-, pero en otros tanto el PRI como el PRD no dan muestras de interés sobre el asunto, explicó el diputado federal panista por Baja California, Pablo Alejo López Núñez.

“De igual forma -continuó-, se hacen interpretaciones equívocas como la del caso de Luis Carlos Ugalde, consejero presidente del Instituto Federal Electoral (IFE), que en su comparecencia ante la Cámara de Senadores, a mediados de marzo, en ningún momento dijo estar, ni él ni este Instituto, en contra del voto de mexicanos en el exterior”.

El legislador panista indicó que el Consejero Presidente se pronunció claramente “a favor del voto de mexicanos en el exterior pero en contra de la minuta o dictamen -por sus pocas posibilidades de implementación en las elecciones del 2006- que con anterioridad se aprobó en la Cámara Baja y que actualmente se encuentra en revisión en el Senado”.

López Núñez subrayó que lo óptimo en este proceso sería que fuera resuelto antes de que concluya el actual periodo ordinario de sesiones. De no ser así, la fecha límite serían tres meses antes de que inicie el proceso electoral del 2006, porque después ya no habría tiempo de efectuar las modificaciones a la legislación electoral.

El IFE y su postura
Técnicamente, el voto de los mexicanos en el extranjero es viable. Esa es la posición del IFE; sin embargo, en los términos planteados en el dictamen aprobado por la Cámara de Diputados, no sería posible que el Instituto garantizara plenamente los principios de certeza, legalidad, independencia, imparcialidad y objetividad en una votación fuera del país en 2006.

Este posicionamiento lo dieron a conocer el pasado 14 de marzo Luis Carlos Ugalde Ramírez y los consejeros electorales Rodrigo Morales y Lourdes López, así como la secretaria ejecutiva María del Carmen Alanís, a los integrantes de las Comisiones Unidas de Gobernación, Relaciones Exteriores para América del Norte y de Estudios Legislativos del Senado de la República.

De acuerdo con la información del IFE proporcionada a La Nación, Ugalde Ramírez aseveró ante los senadores que la ampliación de los derechos de los conacionales radicados en otros países no debe afectar la certeza y legalidad en las elecciones federales del 2006, pues es necesario mantener la confianza ciudadana como el principal activo del sistema electoral mexicano.

Ante los representantes del Congreso de la Unión de la Cámara alta, Ugalde explicó que el IFE no tiene facultades legales ni mapas cartográficos que establezcan la distribución de los votantes fuera del país, y en términos de la minuta no es posible construir un padrón electoral en el extranjero con el mismo grado de confiabilidad que el de México.

Por lo anterior, el diputado López Núñez explicó la coincidencia entre esta fuerza política y el IFE, y se refirió a la necesidad de hacerle modificaciones a la minuta dada la imposibilidad logística de implementación, ya que se omiten las atribuciones del IFE respecto a la fisca-lización en el exterior y tampoco se establecen topes para los recursos económicos que pueden manejar los partidos políticos en sus campañas en el extranjero.

Cabe destacar que el IFE entregó al Senado de la República un documento que contiene las consideraciones del Instituto acerca de la minuta con proyecto de decreto aprobada por la Cámara de Diputados.

Los números, variable a resolver
Según datos del IFE referentes al impacto presupuestal y considerando un escenario en donde hay 10 millones de votantes en el extranjero, se estima que el costo para implementar el voto de los mexicanos en el extranjero ascendería a tres mil 557.9 millones de pesos para cumplir de manera óptima con cada una de las etapas del proceso electoral.

De esta cifra, mil 338.3 millones se requerirían para 2005 y dos mil 219.6 para 2006. Para este año, la Cámara de Diputados asignó al IFE una partida de 200 millones de pesos.

En tanto, en el último estudio dado a conocer por el Instituto Pew Hispanic Center y proporcionado a este medio por la Asociación Mundial de Mexicanos en el Exterior (AMME), se indica que en Estados Unidos viven 11 millones de indocumentados, de los cuales 54% son mexicanos.

Precisiones del IFE
En marzo, el IFE, en su llamada Tarjeta Informativa sobre el Voto en el Extranjero, indicó que la postura de su Consejo General en ningún momento ha variado respecto al legítimo derecho de los mexicanos a votar en el exterior y a la viabilidad técnica de hacer efectivo ese derecho.

Subrayó que desde 1998, la Comisión de Especialistas integrada por el IFE concluyó que gracias a la reforma electoral de 1996 era técnicamente viable llevar a cabo una elección presidencial con la participación de votantes mexicanos en el exterior, pero también advirtió sobre parámetros que los legisladores debían contemplar: de orden jurídico, de ejecución de riesgo, de adecuaciones a otras normas adicionales al Cofipe y los presupuestales.

Las opiniones técnicas del IFE de 1998 y del 22 de septiembre de 2004 en la Cámara de Diputados se concentran en los elementos y los aspectos que necesariamente tendrían que tomarse en cuenta para llevar a cabo el voto de los mexicanos en el extranjero.
Durante los trabajos en la Cámara de Diputados, el IFE puso a consideración de los legisladores todos los elementos técnicos para apoyarlos en sus deliberaciones.

Hasta ahí llegó la tarea del Instituto, siempre respetuoso de las decisiones del Congreso de la Unión.
La partición del IFE el pasado 14 de marzo en el Senado de la República no tuvo por objeto hablar de esos elementos y condiciones, sino comentar técnicamente los términos de un dictamen particular aprobado por la Cámara de Diputados.

El debate de carácter político sobre la expansión del derecho del voto de los mexicanos en el extranjero es atribución del Poder Legislativo, no del IFE. En consecuencia, el Instituto no conoció el contenido del dictamen final hasta que éste fue aprobado por el Pleno de la Cámara de Diputados el 22 de febrero de 2005.

En este sentido, y en conclusión, el consejero electoral Rodrigo Morales apuntó que el IFE ha demostrado su voluntad y compromiso respecto al voto de los mexicanos en el exterior.

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