La conexión mexicana de Pinochet

Un ejecutivo chileno del Grupo Citicorp, quien estuvo ligado al cártel de Juárez y a Raúl Salinas de Gortari, desde un importante cargo bancario en México ayudó al ex dictador Augusto Pinochet a efectuar sus operaciones, mediante las cuales intentó encubrir parte de su fortuna, estimada en unos 100 millones de dólares.
 
Un ejecutivo chileno del Grupo Citicorp, quien estuvo ligado al cártel de Juárez y a Raúl Salinas de Gortari, desde un importante cargo bancario en México ayudó al ex dictador Augusto Pinochet a efectuar sus operaciones, mediante las cuales intentó encubrir parte de su fortuna, estimada en unos 100 millones de dólares.

La llamada conexión mexicana de Pinochet como la llama el matutino chileno La Nación, es Fernando Maturana, quien en 1997 «entonces jefe del Citigroup Private Bank en México, fue detenido por recomendar en una carta al jefe del cártel de Juárez, Amado Carrillo».

«Ahora se investiga su desempeño como máxima autoridad del Citigroup Private Bank en Chile entre 1990 y 1995, mientras Pinochet era su cliente. Hoy, Maturana está de vuelta (en Chile). Convertido en empresario, exclusivo asesor financiero y cliente de la misma oficina del Citigroup que antes dirigió», añade La Nación.

«Aproximadamente entre finales de 1995 y principios de 1996… Fernando Maturana Cortés fue trasladado a México como jefe del Citigroup Private Bank de ese país… Maturana no sólo se desempeñó como director general de banca privada‚ de Citibank México S.A., sino también como consejero suplente‚ (lo que en Chile equivale a director suplente) del Grupo Financiero Citibank S.A., entidad controladora de la citada institución bancaria azteca», sostiene el diario.

«Maturana no sólo iba a México en calidad de premiado. También llegó para apagar un incendio: Raúl Salinas de Gortari (hermano de Carlos, ex presidente de la República), identificado como el cliente confidencial número 1 (CC1) de la Banca Privada del Citibank en México, había sido detenido por asesinato en febrero de 1995 y el Citigroup era investigado por el Senado norteamericano bajo sospecha de facilitarle a Salinas el lavado de dinero del narcotráfico», indica.

A mediados de 1997, Maturana enfrentó su momento más difícil en México. La muerte de Amado Carrillo dejó al descubierto sus intentos de instalarse en Chile, afirma el diario, y agrega: «de acuerdo con un reportaje publicado en La Jornada de México, Maturana fue reconocido por los vecinos de Carrillo como uno de los visitantes de la Hacienda Luz, lugar donde el capo de la droga recibía a sus más íntimos amigos. Así se supo que Carrillo era el CC2 de la banca privada del Citigroup en México, y Maturana fue detenido por la policía azteca a plena luz del día y a vista y paciencia de todo el personal a su cargo. Manuel Jesús Bitar Tafich, lugarteniente de Carrillo encargado de preparar el desembarco del cártel en Chile, fue detenido el 2 de agosto de 1997 cuando regresaba a México desde Santiago… Acorralado, Bitar Tafich no dudó en acogerse de inmediato al Programa de Protección de Testigos.

«Dos semanas después, el 18 de agosto, fue detenido en Santiago uno de los dueños de la casa de cambio Américas, Jaime Ventura Cohen, junto al abogado y ex embajador en Londres entre 1990 y 1993, Hernán Errázuriz Talavera, y al corredor de propiedades José Ramírez Zepeda, todos bajo sospecha de asociación ilícita para el narcotráfico. El ex embajador y Jaime Ventura Cohen quedaron en libertad al día siguiente por falta de mérito. Pero eso fue en Chile. En Estados Unidos, Jaime y su hermano Alejandro fueron detenidos e investigados judicialmente. Pagaron una multa de más de 850 mil dólares por cambiar medio millón de dólares en cheques viajero a Amado Carrillo, pese a que su defensa sostuvo que el Citibank México, institución que emitió los travellers, les recomendó por escrito al empresario mexicano», afirmó el rotativo.

«El firmante de la carta de recomendación fue Fernando Maturana y su destinatario, Alejandro Ventura Cohen, a quien se le congelaron 26 millones de dólares de su cuenta del Citigroup Private Bank en Nueva York por considerarlos parte de los fondos del cartel de Juárez.

La misiva, en la que se aseguraba que Juan Arriaga Rangel -el alias que usaba Carrillo- era un reconocido algodonero y ganadero que vivía en Durango, sirvió también al jefe del cártel de Juárez para ingresar a Chile más de 6 millones de dólares».

La Nación rememora que: «Cuando declaró ante las autoridades mexicanas, Fernando Maturana dijo que su relación con el caso se debió a un error lamentable».

En cuanto al caso Pinochet, el ex dictador y su familia tuvieron importantes lazos comerciales con el Citigroup Private Bank, «donde el clan llegó a manejar 63 cuentas corrientes, fondos mutuos e inversiones, y cuyas discretas oficinas en Chile se ubican en el sexto piso de avenida Andrés Bello 2687», indica La Nación.

«La relación de Fernando Maturana con el manejo de la fortuna que los Pinochet escondían en el extranjero podría ser aún más importante. Según estableció el último informe del Senado norteamericano, el Citigroup Private Bank es la entidad financiera que más servicios prestó al ex dictador chileno y sus familiares: durante 24 años, sólo en Nueva York y Miami, les abrió 63 cuentas y certificados de depósitos.

Se dice también que «bajo la jefatura de Maturana, la oficina chilena del Citigroup Private Bank se habría preocupado especialmente de disfrazar la relación que mantenía la entidad con el ex dictador. De hecho, el informe del Senado de Estados Unidos, consigna que a partir de abril de 1990 se observa que el cliente cambió la titularidad de sus cuentas de José Pinochet a José P. Ugarte… tiempo después se comenzaron a cerrar las 15 cuentas abiertas desde 1981 a nombre del ex comandante en jefe del ejército. Cuando Maturana se fue a México ya no existía ninguna».

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