Juárez, una frontera mortal

Un expediente que hoy sobrepasa 400 casos de desaparición y muerte brutal de niñas, adolescentes y mujeres mayores desconcierta a las autoridades de la ciudad. Desde presuntos asesinos en serie mexicanos y estadounidenses hasta empresas multinacionales alimentan las sospechas.

Radiografía de una problemática seguida por Amnistía Internacional. 
Un reportaje de Vanesa Vallejo – publicado en El Pais/Colombia –

Ciudad Juárez, Chihuahua, México- “Humillante y abusiva, la intocable impunidad, los huesos en el desierto cuentan la cruda verdad, las muertas de Ciudad Juárez son verguenza nacional”. Las Mujeres de Juárez, interpretada por Los Tigres del Norte.

Son casi las 4:00 de la tarde y el calor del desierto se hace insoportable a los más de 40 grados centígrados a la sombra. En las afueras de la ciudad (fronteriza con El Paso, Texas, EE.UU.) algunos elementos del Servicio Médico Forense del Estado y de la Policía Municipal realizan el levantamiento de un cadáver.

Fue encontrado en un terreno baldío, detrás de una de las grandes fábricas maquiladoras que abundan en la zona, por un trabajador del servicio de acueducto y alcantarillado de la ciudad.

El cadáver, en avanzado estado de descomposición, corresponde a una mujer de aproximadamente 15 años de edad y presenta señales de tortura, violación y mutilación.

Es una más que se suma al expediente que sobrepasa los 400 casos de desaparición y asesinato brutal de mujeres en esta ciudad desde enero de 1993.

El primer caso es el de Alma Chavira Farel, una niña de 13 años “golpeada y estrangulada, violada por dos conductos, hematoma en mentón y en ojo. Vestía ‘sweater’ cerrado blanco con figuras y pantaloneta azul”, según ficha técnica.

Sin embargo, existe un caso similar fechado en 1991, cuando hallaron muerta a una estudiante de medicina que trabajaba en un cabaret.

En su mayoría, las víctimas son obreras mestizas o indígenas, provenientes de diversas zonas del interior del país, que llegan a la ciudad con sus familias en busca de trabajo en alguna maquiladora del área o con la intención de atravesar la frontera hacia Estados Unidos.

Muchas de ellas son apenas unas niñas que falsifican sus documentos para poder entrar a trabajar y viven en los barrios periféricos de Juárez, en casas de cartón o residuos de plástico y metal que obtienen de las fábricas.

Buscando dinero. La noche en la zona rosa de Ciudad Juárez se llena de jovencitas que buscan sacar algo de dinero a los escasos turistas que merodean la ciudad. Pasar la noche con algún sujeto que les invite copas a cambio de uno que otro favor sexual es ya algo habitual, frecuente y generalizado, pues la prostitución aquí se ha convertido en una segunda forma de ingresos.

Según información de Amnistía Internacional, AI, se han registrado alrededor de 370 homicidios de mujeres, de los cuales, mínimo 137 son asesinatos con violencia sexual.

Además, continúan sin ser identificados 75 cuerpos, algunos de los cuales pueden corresponder a mujeres reportadas como desaparecidas, aunque la falta de pruebas concluyentes para su identificación no permite confirmar esta hipótesis.

Diversos organismos de defensa de los derechos humanos y de asociaciones conformadas por familiares de las víctimas han denunciado lo que ellos definen como ineficiencia e indiferencia de las autoridades mexicanas en encontrar a los responsables de esta masacre.

En muchos de los casos no se han llevado los análisis de ADN correspondientes para identificar los cuerpos o los residuos de semen encontrados en algunos de los cadáveres que permitan encontrar a los culpables.

En 1995 habían sido halladas casi 70 mujeres muertas en diferentes zonas de la ciudad.

Hacia el mes de mayo de ese año el ciudadano egipcio Abdel Latif Sharif fue detenido y acusado por una joven de haber intentado violarla. Al revisar sus antecedentes se descubrió que Latif ya había sido juzgado en los Estados Unidos por violación y se encuentran evidencias que lo relacionan al menos en siete de los crímenes.

Pese a su detención continúan apareciendo cadáveres, y en abril de 1996 la Policía Judicial del Estado detuvo a diez jóvenes, integrantes de la banda Los Rebeldes, a quienes se acusa de ser cómplices del egipcio, quien, según sus declaraciones, les pagaba dos mil pesos mexicanos por cada mujer que mataran.

Nuevas muertes. Aunque hasta la fecha se ha detenido a más de cien presuntos homicidas y han sido procesadas 78 personas, en contra de las cuales se ha encontrado evidencias comprometedoras, o abiertamente han confesado su culpabilidad en los crímenes, el 12 de marzo de este año se encontró el cuerpo de otra mujer en avanzado estado de descomposición.

El pasado martes 24 de mayo en la noche otra mujer pereció en las calles de Ciudad Juárez como consecuencia de un balazo, mientras que otra, ese mismo día, fue encontrada muerta junto a su esposo en la vivienda en que residían.

Con los decesos de estas dos mujeres son ya 18 las muertes ocurridas este año en esta localidad, cinco de ellas en las últimas tres semanas, según estadísticas oficiales.

Son muchas las hipótesis que se tejen en torno a los asesinatos y desapariciones de obreras en Juárez. Se rumora que pueden ser fruto de rituales satánicos que incluyen sacrificios humanos o la aparición en la zona de grupos de asesinos en serie norteamericanos o nacionales.

Por otra parte, también se ha formulado que sea acción de las multinacionales y sus maquilas para esconder que muchas de las víctimas han tenido abortos espontáneos de niños con serias malformaciones congénitas (espina bífida, ausencia de cerebro en los fetos, etc.) producidos por el contacto permanente con sustancias no aptas para la salud humana y el trabajo, que exige ponerse en contacto con estas bajo condiciones mínimas de seguridad.

Amnistía se pronuncia

Según el organismo multilateral, América Latina es la región con más casos de violencia sexual contra mujeres, quienes son más vulnerables en caso de conflicto.

La violencia de género contra la mujer continúa siendo “un problema endémico tanto en el hogar como en la comunidad”, denunció el informe anual mundial sobre la situación de los Derechos Humanos elaborado por Amnistía Internacional.

“Los gobiernos de la región hacen caso omiso de muchas” de las disposiciones de la Convención Interamericana para Prevenir, Sancionar y Erradicar la Violencia contra la Mujer, aseguró el organismo.

Según un informe de la Organización de Naciones Unidas, ONU, citado por Amnistía Internacional, “América Latina es la región donde se dan con más frecuencia todas las formas de violencia sexual”.

Asimismo, señaló que “las mujeres son especialmente vulnerables en situaciones de conflicto”.

En cuanto a la trata de mujeres y niños, el informe aseguró que de las más de cien mil víctimas de esta práctica anualmente, “el 80% son mujeres y en la mayoría de los casos con fines de explotación sexual”.

El número

3.500 personas marcharon la semana pasada contra la violencia en Ciudad Juárez, repudiando el asesinato de dos niñas.

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