Durmiendo con el enemigo

(publicada 14 septiembre 2006) En México (…), las autoridades médicas concluyeron en una primera encuesta, hace 17 años, que al menos la cuarta parte de los habitantes del país sufren algún grado de adicción a drogas legales o ilegales.

La Organización Mundial de la Salud tiene una definición para la farmacodependencia:

“Es un estado psíquico, y a veces físico, causado por la interacción de un organismo vivo y un fármaco (droga), caracterizado por modificaciones de comportamiento, y por otras razones que comprenden siempre un impulso irreprimible por tomar el fármaco en forma continua o periódica, con el fin de experimentar sus efectos psíquicos y para evitar el malestar producido por el síndrome de privación”, dice.

En México, apegadas a la definición, las autoridades médicas concluyeron en una primera encuesta, hace 17 años, que al menos la cuarta parte de los habitantes del país sufren algún grado de adicción a drogas legales o ilegales.

El daño causado por los psicotrópicos –llamada así toda aquella sustancia natural o sintética que provoca alteraciones en el organismo humano-, ha dado un rango epidémico a la adicción. Y no parece que la conducta de consumo descienda.

Lo más preocupante es la forma en que niños y adolescentes entran en contacto con las drogas.

Según la Encuesta Nacional de Adicciones, el primero contacto ocurre en la misma casa de los menores, en los negocios de amigos o entre la familia. En orden descendente, aparece el contacto en la calle, los parques y las escuelas.

La segunda de las encuestas nacionales, cuyos resultados se publicaron en 1993, daba muestra del comportamiento crítico del consumo de psicotrópicos, y desde entonces se marcaba la tendencia en aumento que al final confirmó la más reciente de las mediciones oficiales, en el 2000.

Considerados en el mismo paquete, el tabaco y el alcohol son, como drogas legalmente permitidas, las de mayor consumo. Pero el uso corriente de mariguana, cocaína y otras drogas ilegales como la heroína y metanfetaminas es cada vez mayor entre millones de adolescentes.

El narcotráfico y las formas de prevención se han vuelto lugar común cuando se aborda el tema de las drogas. Poco se sabe de sus orígenes, de su composición, efectos y el daño que producen.

Lo que sigue es una lista de las drogas más comúnmente utilizadas por los mexicanos, y una explicación breve de las consecuencias que se desatan a partir de su ingesta.

MARIGUANA

(Se le conoce también como yerba, mota, mois, Mary Jane, golden Acapulco, café, yesca, mostaza, churro, toque, entre otros 200 nombres)

Se trata de una mezcla herbácea verde o café de las hojas y/o flores secas (y en ocasiones fermentadas) de la planta de cáñamo Cannabis sativa. Usualmente fumada en cigarrillos (bacha, charro, joint) o en pipa, se consume en alimentos o infusiones (tés). Algunos consumidores suelen mezclarla con cocaína o crack. Es la sustancia no legal de mayor consumo a nivel mundial, cuyo compuesto activo de mayor significado es el THC (delta-9-tetrahidrocannabinol).

¿Cómo se manifiesta?
El THC modifica la captación y procesamiento de información por el hipocampo –componente del sistema límbico crucial en el aprendizaje, memoria e integración de las experiencias sensoriales de las emociones y de las motivaciones-.
Es posible que el hábito de fumar margiauana regularmente conduzca a los mismos problemas respiratorios que los fumadores de tabaco. Se han identificado casos de bronquitis crónica, tos, flemas, propensión a los resfriados y gripes. Independientemente de los efectos del THC sobre los pulmones, la cantidad de alquitrán inhalado por los fumadores de mariguana y el nivel de monóxido de carbono absorbidos son de tres a cinco veces mayores en comparación con los fumadores de tabaco, explicado esto por la inhalación sostenida del humo en los pulmones. Existe evidencia de inducción de taquicardia.

¿Hay muerte por sobredosis?
Para morir por sobredosis, un individuo tendría que consumir el equivalente a 40 mil veces la dosis que utiliza de manera habitual. Eso es prácticamente imposible.

¿Qué provoca a largo plazo?
Lo mismo que con el alcohol, la mariguana genera dependencia psicológica, provoca el desarrollo de tolerancia, hay dependencia física y síndrome de abstinencia.

COCAÍNA

(Se le conoce como coca, nieve, cois, dama, pase, perico, doña blanca)

La cocaína es el alcaloide principal de las hojas del arbusto de coca. Es un poderoso estimulante del Sistema Nervioso Central (SNC) que posee acción anestésica local. Las rutas de administración son la inhalación, inyección intravenosa y fumada.

¿Cómo se manifiesta?
Disminuye la sensación de cansancio, produce disminución del calibre de los vasos sanguíneos, hipertensión, taquicardia, dilatación de la pupila.
Provoca euforia, ansiedad, disminución de la fatiga,. Da una mayor sensación de fortaleza, desata el delirio de persecución, aumenta la presión sanguínea, provoca insomnio, depresión respiratoria, alteraciones visuales y auditivas, espasmos musculares y dolor abdominal.

¿Hay muerte por sobredosis?
La dosis fatal varía de acuerdo con la tolerancia desarrollada por los usuarios. Hay registros que hablan de 1.2 gramos en una misma sesión. La muerte antecede por sudoraciones, convulsiones, atrofia muscular y colapso cardiaco.

¿Qué provoca a largo plazo?
Altas dosis pueden disparar la paranoia. Cuando su uso se detiene, los usuarios pueden experimentar depresión. El uso continuo daña las mucosas nasales y, eventualmente, el tabique. Puede constreñir los centros bulbares y ocasiones un choque respiratorio.

HEROÍNA

(Se le conoce como H, junk, hielo, caballo, chiva)

Es una sustancia procesada a partir de la morfina, cuya existencia natural reside en la amapola. Es de color blanco, ocre o café. Se aplica por vía intravenosa, luego de la disolución del polvo. Es posible inhalarla o fumarla.

¿Cómo se manifiesta?
Luego de la inyección de la heroína, el usuario reporta la sensación de euforia (rush) acompañada de un flujo en la piel, boca seca y extremidades pesadas. Le sigue un estado de mareo placentero y adormecimiento que se prolonga por horas. La actividad cerebral se nubla por la depresión del SNC.
Los estudios indican que la segunda dosis produce dependencia a la heroína. En la mayoría de los usuarios el síndrome de abstinencia ocurre en cuestión de horas: dolores musculares y óseos, cansancio, insomnio, diarrea, vómito, convulsiones de las extremidades.

¿Hay muerte por sobredosis?
Sí. En adición a los efectos de la sustancia per se, la heroína callejera puede contener aditivos insolubles que resultan en coágulos en las terminaciones venosas de pulmones, hígado, riñones o cerebro. Además, los usuarios suelen combinarla con alcohol, tranquilizantes y otras drogas, y el resultado puede ser fatal. Se requieren dosis muy altas de heroína< pura para causar la muerte. Ésta, sin embargo, es muy difícil de encontrar.

¿qué provoca a largo plazo?
Los usuarios crónicos pueden desarrollar graves problemas de salud, como venas colapsadas, abscesos, trombosis, celulitis, abortos espontáneos, infección del recubrimiento y de las válvulas cardiacas, hepatitis y desórdenes hepáticos, e incluso VIH/sida (en caso del uso compartido de jeringas). Se le asocia con complicaciones pulmonares, como neumonía y depresiones respiratorias.

METANFETAMINAS

(3,4-metilendioxianfetamina. Se le conoce como meta, ice, cristal, speed, gis)

Se sintetizó antes de la Primera Guerra Mundial. La metanfetamina puede ingerirse por vía nasal, oral, intravenosa o fumarse. Es activa a una dosis de 80-160 mg.
Los usuarios pueden disolver comprimidos orales o utilizar metanfetamina cristalina (también denominada cristal). Su uso intravenoso al igual que con la cocaína puede producir una sensación de destello o arrebato que no ocurre luego de la administración oral o intranasal. El consumidor crónico puede continuar inyectándose cada dos o tres horas en el curso de varios días sin comer ni dormir, al término de lo cual se suele caer en sueño profundo por 18 horas o más.

¿Cómo se manifiesta?
Los efectos sobre el SNC resultan en incremento en el estado de alerta, hiperactividad, falta de apetito, hipertermia, hiperventilación y euforia. Otros, incluyen irritabilidad, insomnio, anorexia, confusión, temblores, convulsiones, ansiedad, paranoia y agresividad. La hipertermia y convulsiones pueden resultar en la muerte. La hipertensión que produce la metanfetamina significa daños en las terminaciones venosas del cerebro, lo que produce infartos cerebrales.

¿Hay muerte por sobredosis?
En un usuario no tolerante, 50mg de droga pura pueden provocarle la muerte. Ésta es precedida por fiebre, convulsiones y colapso cardiovascular.

¿Qué provoca a largo plazo?
Daños irreversibles en hígado, riñones y pulmones. También trombosis, depresión crónica y comportamiento agresivo y violento. También puede producir la llamada psicosis metanfetamínica, un desorden mental que puede manifestarse en paranoia o esquizofrenia.

CRISTAL

(Fenciclidina. Se le conoce como polvo de ángel, PCP)

compuesto del grupo de las arilciclohexinas, se desarrolló en la década de 1950. Se utilizó primero como anestésico general en el humano. Cayó en desuso porque los pacientes experimentaban delirio al salir de la anestesia. Ganó popularidad en la década de 1970, al inhalarse o fumarse. En el máximo de popularidad, fue típico utilizar la sustancia una vez por semana por períodos de dos a tres días.
El efecto placentero (high) de una sola dosis dura de cuatro a seis horas, seguido de un período de descenso (down) prolongado.

¿Cómo se manifiesta?
La fenciclidina y las arilcilclohexinas relacacionadas poseen acciones estimulantes del SNC, alucinogénicas y analgésicas, dependiendo de la dosis.
En dosis bajas produce una sensación subjetiva de intoxicación, con andar vacilante, dificultad en el habla, movimientos oculares y entumecimiento de las extremidades. En función de la dosis, los usuarios pueden presentar sudoración, rigidez muscular catatónica y mirada perdida con posibles cambios en la imagen corporal y desorganización en el pensamiento, somnolencia y apatía. El aumento de la dosificación produce analgesia más pronunciada, y puede presentarse anestesia, estupor y coma, aunque los ojos permanezcan abiertos; hipertensión y taquicardia, hipersalivación, sudoración, fiebre, movimientos repetitivos y rigidez muscular.

¿Hay muerte por sobredosis?
Cualquier dosis puede conducir a una falla cardiaca debido al estado acelerado del cuerpo. Algunos signos de la sobredosis del cristal incluyen temblores, convulsiones e hipotermia.

¿Qué provoca a largo plazo?
Se acentúan los síntomas de ansiedad, cambios drásticos de estado de ánimo y paranoia.

CRACK

(Base libre de la cocaína. Se le conoce como free base, roca, rock)

Popular en la década de 1980 en EU, su uso se extendió a México desde mediados de la década de 1990 (sobre todo en las ciudades fronterizas). La cocaína base se prepara del clorhidrato mediante alcalinización y extracción con solventes orgánicos. Al fumarse, se absorben grandes cantidades de cocaína con rapidez y eficiencia por los pulmones hacia el cerebro. En pocos minutos, 50 mg pueden producir concentraciones plasmáticas máximas casi tan importantes como los valores alcanzados en 40 minutos después de la administración nasal de 106 mg de cristales de clorhidrato de cocaína.

¿Cómo se manifiesta?
Al fumarse, el individuo manifiesta euforia, ansiedad, delirios de persecución, aumento de la presión sanguínea, modificaciones sensoriales táctiles y auditivas, también insomnio.

¿Hay muerte por sobredosis?
Es frecuente que haya sobredosis porque entra en la sangre en una concentración mayor que la cocaína. Por otro lado, el hecho de que se fume dificulta calcular la cantidad ingerida. Su toxicidad es similar al de la cocaína, pero el riesgo aumenta debido a la cantidad de impurezas que no se eliminan durante su cocinado.

¿Qué provoca a largo plazo?
Su consumo prolongado desarrolla esquizofrenia paranoidal, mutación cromosómica, depresión respiratoria, coma, dolores abdominales y muerte súbita.

ÉXTASIS

(3,4-metilendioxi-N-metilanfetamina. Se le conoce como XTC, tacha, tachón)

Sustancia similar a la metanfetamina. Es una sustancia psicoactiva con propiedades estimulantes y alucinantorias. Se sintetizó por primera vez antes de la Primera Guerra Mundial.
Activa a una dosis de 80 a 150 mg. Es comúnmente ingerido en forma de tabletas. Produce sensaciones acentuadas de placer.

¿Cómo se manifiesta?
Tiene efectos directos sobre alteraciones del humor, la actividad sexual, el sueño y produce sensibilidad al dolor.
Produce dificultades psicológicas, incluidas la depresión, problemas del sueño, ansiedad, paranoia. Los efectos físicos poseen tensión muscular, náusea, visión borrosa, desmayo, hipertensión, taquicardia. Afecta las neuronas que utilizan serotonina.

¿Hay muerte por sobredosis?
Más que muertes por sobredosis, se registran riesgos a consecuencia de su consumo. El más común es la deshidratación, ya que el éxtasis suele consumirse para bailar durante horas consecutivas, y los usuarios se olvidan de tomar agua de manera regular.

¿Qué provoca a largo plazo?
Aún se desconocen con precisión los efectos a largo plazo, pero los usuarios frecuentes suelen presentar daños hepáticos.

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