De justicia alternativa

El tiempo se acorta para los abogados de Ciudad Juárez. Un nuevo modelo de justicia comenzará  aplicarse dentro de cinco meses, y no solamente ellos, sino una sociedad entera deberá ajustarse al nuevo modelo. (inicialmente publicado el 5 marzo 2007)
Una conversación con Astrid González Dávila, la presidenta de la Barra de Abogados e Ciudad Juárez.

El tiempo se acorta para los abogados de Ciudad Juárez. Un nuevo modelo de justicia comenzará  aplicarse dentro de cinco meses, y no solamente ellos, sino una sociedad entera deberá ajustarse al nuevo modelo.
¿Qué tan preparados se encuentran los litigantes, las universidades, las mismas autoridades?
Esta es una conversación con Astrid González Dávila, la presidenta de la Barra de Abogados e Ciudad Juárez.

–Qué es lo que cambiará con esta reforma al sistema penal
–Lo más relevante es que veremos a figura de la “presunción de inocencia”, que tiene una historia y que quizá el fondo de esto es que ya no haya muchos inocentes señalados  y su prestigio dañado por acusaciones falsas.
Lo otro son los pasos para llegar a un juicio oral pues obviamente primero se tratará de conciliar en una primera instancia a las partes. Eso va a acelerar las resoluciones en ese nivel, para evitar también el acumulamiento que tienen los jueces.

–Eso suena muy bien, pero ¿se hicieron estudios sobre la masa social para presumir que esto va a funcionar como se está presumiendo?
–Yo he estado platicando eso. Creo que faltó consulta con las bases de la procuración de justicia, que son los agentes, los ministerios públicos, que son quienes están en el fuego inmediato de la procuración de justicia. Faltó hablar con abogados, quienes son fueron escuchados a fondo, o no se atendieron algunas recomendaciones, quejas o controversias que hubieron.

–Qué tipo de controversias, por ejemplo
–Bueno, este hablaban de la presunción de inocencia, que no funcionaría porque el modelo era un modelo extranjero y siempre que hemos, en la historia de México, adoptado modelos extranjeras sin tomar en cuenta la idiosincrasia y la problemática incluso regional, hemos tenido muchos problemas.
Nosotros como abogados tenemos que ver. No podemos hacer un juicio a priori de lo que va a pasar, sino vamos y vemos en la práctica cómo funciona y los resultados que puede tener.
Estamos a unos meses de que se implemente en Ciudad Juárez, entonces tenemos que ir a Chihuahua a ver y a realizar recomendaciones. Hay inquietudes que ya se han manifestado, por ejemplo en el sentido de que los abogados colaboradores del Congreso no son abogados postulantes y que en un momento dado les falta ese colmillo, ese conocimiento de lo que es la procuración de justicia en los hechos, no en la teoría.

–Si tomamos como ejemplo a un asaltante que hiere al encargado de un negocio, cómo cambiarán los procedimientos que se le sigan al inculpado, dentro de este nuevo modelo de justicia alternativa.
–Van a pasar varios procesos para acelerar en un juicio oral la sentencia y que no duerma el sueño de los justos en un expediente en un juzgado. Habrá jueces con la obligación de que si llega a ellos este tipo de juicios, resuelvan allí mismo. Entonces, ¿cuál es el beneficio? Pues la celeridad de la procuración de justicia.

–Y en qué cambiará la actuación de los abogados.
–En eso cambia mucho. Si bien es cierto que la oralidad siempre ha existido dentro de la ley, ésta ha sido escrita en la práctica. Y ahora el abogado tendrá que prepararse para poder llevar o tener la característica de orador, y eso va a limitar a quien no se prepara para poder llevar un juicio oral.

–Previendo eso, cómo está reaccionando en este caso la Barra
–Tenemos primero que hacer los análisis y eso haremos en la ciudad de Chihuahua y ya en base a lo que veamos, porque no queremos ser irresponsables, elevaremos nuestra voz cuando veamos lo que no está resultando, y modificar. Hay idiosincrasias que se deben qué respetar.

–¿En verdad lo creen ajustable este modelo?
–Ah, claro.

–¿No es algo que sea definitivo a pesar de su traspaso tal cual del modelo chileno?
–No es. Incluso en días pasados fue manifestado por gente de Gobierno del Estado, por la misma procuradora. La ley es modificable.

–Cómo se mexicanizará el modelo
–A eso es a lo que vamos. Si ya tenemos el pleno conocimiento de cómo lo están llevando, bueno, pues podemos aportar de lo que analicemos, elementos que puedan acercarlo a nuestra idiosincrasia, o a las necesidades de la población. Y afortunadamente no vemos ahorita una cerrazón de la autoridad.
Como Barra, nosotros queremos participar para que esto funcione bien, porque hemos visto interés del presidente de la república, de ver también que esto funcione y pasarlo luego a otros estados.

–¿El que esta fase de ajustes involucre sólo a abogados no deja un vacío de figuras que se especialicen en el impacto social, por ejemplo?
–Definitivo. Yo siempre he visto lo práctico y lo necesario. Y en este caso la sociedad es la directamente afectada o beneficiada con estos cambios de la ley  y deben tener voz y voto. Y si no lo hacen hay que despertarlos de esta apatía, porque entonces van a quejarse cuando ya sean directamente afectados.
Así que si esto se concreta solamente a las observaciones de los abogados, pues estaremos mal. Los abogados, como conocedores del derecho, como analistas de lo que va a pasar o de lo que ocurre, de lo que se puede quedar o modificar, tendremos que escuchar también a esas otras voces de los especialistas y de la sociedad.

–Chile y Canadá no tienen la complejidad social de una ciudad como Juárez…
–Yo estoy de acuerdo. Mire, por principio, Chihuahua se debe manejar de una manera muy distinta a Juárez. Juárez tiene una complejidad tremenda, y como Barra tendremos que llevar esa inquietud no solamente con la visión jurídica, sino con la visión social.
Pero, bueno, como la ley es una en todo el estado, y si la problemática de Chihuahua no es igual a la de Juárez y los temores de una y otra sociedad es diferente, hay que homologar criterios y para eso tendremos que sentarnos con las autoridades.

–Estos cambios incluyen acuerdos de “buena voluntad” entre las partes. ¿No le parece esto una utopía? Cualquier que viva la realidad del barrio sabe que eso es imposible.
–Es una inquietud muy real. Ahí tendrán que acudir testigos, la parte acusadora a efectuar señalamientos, y en Juárez ha existido de manera justificada a efectuar acusaciones directas.

–Insistiré sobre el punto, porque son estos casos los que dominarán los procesos, los dominan de siempre…
—Hablamos de garantías. Cuando hablamos que nosotros no tenemos a figura del testigo protegido, no vamos a tener testigos.

–La posibilidad e que se inhiba la denuncia es altísima, entonces
–Definitivamente.

–¿Por este nuevo esquema?
–Por este nuevo esquema… aunque de hecho ya existe. ¿cuántas cantidades de delitos sin ser señalados existen, debido al temor? ¿Cómo va a responder la autoridad a eso? El miedo a los señalamientos existe en Juárez debido a las venganzas que se han llevado a cabo y hay casos que vienen de inmediato a nuestra memoria, como el de denunciar a un policía y a los tres días estaba muerto el denunciante, un dueño de botica en La Cuesta.

–Cómo están interactuando ustedes, como Barra, con las universidades, que generan abogados al por mayor
–Bueno, las autoridades universitarias van a tener que modificar sus planes de estudios porque no existe dentro de los programas de estudio el juicio oral. ¿Qué haremos con ellos? Bueno, ellos tienen una obligación, la preparación. Ellos (las autoridades) están dando facilidades, incluso con maestros y recursos, para traer gente que capacite  los abogados, a los jueces, ministeriales, pero de cualquier forma yo creo que debió ser un proceso mucho más reposado.

–¿Hay abogados especializados en juicios orales?
–Ninguno. Todos son abogados con cursos.

–¿Y jueces?
–Tampoco.

–¿Puede suplantarse el chip de un abogado, del juez o del ministerio público tan de prisa?
–De la noche a la mañana, jamás.

–Qué pasará, según usted
–Hay reticencia de muchos abogados que de manera tradicional han ejercido el derecho, y si este modelo estuviera ya en Juárez y no en Chihuahua, donde comenzó el primero de enero, son contados os abogados que han tomado una “preparación”.
Pero lo que yo he dicho a mis compañeros es que primero veamos, analicemos y luego hablemos sobre el tema de manera seria, porque no podemos hacerlo antes, sin conocerlo a fondo.

–Qué escenarios negativos prevén ustedes, como Barra
–Que se inhiba la denuncia

–La justicia retributiva supone que habrá menos delincuentes comunes en la cárcel. Es la idea, de hecho. Pero, qué pasará en una ciudad como ésta, en la que la mayoría de los que cometen robo no tienen dinero para reparar el daño
–Para allá vamos: nosotros todo lo que veamos que no va a funcionar, trataremos de aportar soluciones. Para eso la Barra convocará  reuniones en los que necesariamente tendrán que verse representada la sociedad civil.
Pero lo que más nos interesa es escuchar a quienes pululan buscando justicia en las oficinas de gobierno. Esa gente es a quienes verdaderamente tendremos que escuchar y presenciar cómo se les imparte justicia y si verdaderamente la justicia llega pronta y expedita.

–Cuáles son los primeros informes que les están llegando de Chihuahua
–Aparentemente todo es muy positivo, pero yo no le puedo decir a usted porque yo no he presenciado un juicio real, sino simulaciones.

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